Un murmullo que aparece de repente.
Un recuerdo vacío, incongruente.
Lleno de emociones contorsionadas y difusas. Que se mezclan entre ellas creando un caos sin dejar ni un hueco vacío.
-Y eso fue lo que me diría si pudiese hablar conmigo mismo como si fuera mi propio psiquiatra, pero no soy psiquiatra, y no sé como tratarme.. -
Mirame estoy hecho un desastre, loco, perdido por ti.
No, no hay luz.
Se han fundido todas las bombillas.
Tengo que arreglarlo, pero antes, tengo tantas cosas que hacer..
No hay comentarios:
Publicar un comentario